¿Cuál es la diferencia entre el flujo de efectivo y las ganancias?
La meta son las ganancias. Pero sin flujo de efectivo, tus ganancias solo existen en papel. Presentado por Chase for Business.

- Las ganancias y el flujo de efectivo miden diferentes cosas. Las ganancias muestran si tus ingresos son mayores que tus gastos, mientras que el flujo de efectivo monitorea el dinero real que entra y sale de tu negocio.
- Un negocio rentable todavía puede enfrentar un déficit de efectivo. Si los pagos de tu cliente están demorados o si tienes gastos que vencen antes de que puedas juntar efectivo, tu negocio puede mostrar ganancias en papel, pero todavía tienes dificultades para cubrir los costos diarios.
- Supervisar las ganancias y el flujo de efectivo en conjunto puede ayudar a los propietarios de negocios a administrar las operaciones, planificar el crecimiento y comprender mejor la salud financiera de su negocio.
Cada negocio quiere ser rentable, pero las ganancias por sí solas no muestran el panorama completo de la salud financiera de tu negocio. También tienes que considerar el flujo de efectivo. Piensa en las ganancias y el flujo de efectivo como los 2 lados de la misma moneda. Comprender cómo funcionan en conjunto puede ayudarte a tomar decisiones más informadas, mantener la liquidez y mantener tu negocio funcionando sin problemas.
¿Qué es la rentabilidad?
Por lo general, los negocios consideran las ganancias de 3 maneras: ganancia neta, ganancia bruta y ganancia operativa.
Ganancias netas
La mayoría de las personas están familiarizadas con la ganancia neta porque la fórmula es simple: Ingresos – Gastos = Ganancia neta. Pero los números pueden significar diferentes cosas dependiendo del método contable de tu compañía.
- La contabilidad en valores devengados agrega los ingresos cuando son acumulados y los resta cuando son facturados. Eso quiere decir que un negocio podría mostrar ingresos meses antes de recibir el efectivo y los gastos meses antes de que realmente se paguen.
- La contabilidad de efectivo agrega los ingresos a los libros contables y los resta solo cuando el dinero cambia de manos.
Cada método tiene sus méritos. La contabilidad en valores devengados facilita ver las relaciones entre los ingresos y los gastos. También puede ayudarte a ver las tendencias a medida que se desarrollan. La contabilidad de efectivo significa que estás trabajando con números sólidos relacionados con tu flujo de efectivo.
La contabilidad en valores devengados puede resultar confusa al monitorear el efectivo. Si el efectivo de los ingresos llega lentamente, pero los gastos se pagan rápidamente, puedes quedarte sin efectivo a pesar de mostrar una ganancia saludable en los libros contables.
La naturaleza humana agrega otro nivel de complejidad. Es fácil para cualquier persona usar la "contabilidad mental". Después de una gran venta o un nuevo contrato, podrías sentir que tienes mucho efectivo, lo que puede hacer que derroches en gastos adicionales. Pero, ¿qué pasa si tu cliente no paga? ¿Qué pasa si los pagos se atrasan o se escalonan durante un largo período de tiempo? Esos gastos adicionales podrían afectar tus recursos. Una compañía rentable puede lidiar con las irregularidades en los pagos, pero si la brecha entre las ganancias que estás teniendo en papel y el efectivo que estás trayendo es demasiado grande, podría afectar tu capacidad para hacer negocios.
Ganancia bruta
La ganancia bruta se obtiene al restar el costo de los bienes vendidos de los ingresos generados. Esto es lo que la gente a menudo dice cuando habla de los márgenes de ganancia en un producto o servicio. La ganancia bruta ofrece una manera de comparar cuánto cuesta entregar un producto con los ingresos acumulados en ese producto o servicio. La ganancia bruta puede indicarte si tu margen de beneficio necesita un ajuste, pero no te dirá si es probable que tengas dinero en el banco cada mes.
Ganancia operativa
La ganancia operativa se centra en la eficiencia restando los gastos operativos (incluyendo interés e impuestos) de las ganancias brutas. Dicho de otra manera, considera lo bien que tu margen de ganancia cubre los costos de gestionar tu negocio. Por ejemplo, si tus costos operativos son significativamente más altos que los costos de la fabricación de productos, tendrías espacio para reducir tus costos operativos, mejorando tanto la ganancia operativa como la ganancia neta.
¿Qué es el flujo de efectivo?
El flujo de efectivo para pequeños negocios es la cantidad de dinero real que entra y sale de tu negocio. Es la liquidez. Un flujo de efectivo positivo es cuando tu saldo bancario está creciendo. Un flujo de efectivo negativo implica que estás agotando tus reservas. Es importante comprender cómo calcular el flujo de efectivo, si quieres hacer crecer tu negocio.
Los negocios a menudo crean estados de cuenta del flujo de efectivo para que los prestamistas e inversores puedan ver cómo se gestiona el efectivo a través de un negocio y el potencial de ganancias sostenidas o incrementadas. Estos estados de cuenta detallan todas las maneras en que el efectivo entra y sale a través de las actividades operativas, de inversión o de financiación.
Lo importante es reconocer que se debe administrar el flujo de efectivo. Una venta no se completa hasta que tu negocio recibe el efectivo. Y los pagos pueden programarse para priorizar compras específicas o para conservar el efectivo hasta que los ingresos se pongan al día. Los negocios bien admnistrados prestan mucha atención a sus operaciones financieras y toman decisiones informadas sobre cómo obtener ingresos y pagar facturas.
Los propietarios de negocios que entienden cómo se gestiona el efectivo en sus negocios y monitorean los altibajos de sus cuentas pueden ser más estratégicos sobre cómo usan su dinero, y es menos probable que se sorprendan por los cambios en el mercado o los eventos imprevistos.
Usar el flujo de efectivo y las ganancias en conjunto
Monitorear el flujo de efectivo y las ganancias juntos puede ayudarte a tomar decisiones complejas sobre tu negocio y sus finanzas. Por ejemplo, si tomas un dinero de retiro de un propietario para pagarte a ti mismo, saber que tus cifras de ganancias están respaldadas por un flujo de efectivo positivo puede hacer que sientas seguridad en cuánto de la ganancia de tu compañía puede ser para ti. O quizás notes que el efectivo se está acumulando en tu cuenta bancaria para negocios. Al revisar tu historial de ganancias, puedes calcular mejor si ahora es el momento adecuado para invertir ese efectivo en expandirse a una nueva ubicación o aumentar la producción.
Básicamente, cada vez que veas que tus números de flujo de efectivo a corto plazo aumenten o bajen más de lo esperado, verifícalos en comparación con tus ganancias y viceversa. Juntos, los cálculos pueden ayudarte a tomar decisiones más inteligentes para ti y tu negocio.
Empieza con el banco
Una relación bancaria sólida es un paso importante hacia una gestión inteligente de tu flujo de efectivo y ganancias. Habla con un representante bancario para negocios para hablar sobre qué productos pueden ayudarte a gestionar tus cuentas y hacer crecer tu negocio.



